EL TOREO DE… EL FANDI

David Fandila Marín nació el 13 de junio de 1981 en Granada.

Toma la alternativa en la plaza de su ciudad en el año 2000, el 18 de junio, de manos de Manzanares (padre) y en presencia del Juli.
La confirmación en Las Ventas tuvo lugar el 17 de mayo de 2002. El padrino fue Esplá y el testigo Ferrera en este cartel de toreros – banderilleros.

Desde su alternativa en Granada, es profeta en su tierra. Durante sus inicios se anunció en numerosas ocasiones en esta plaza, convirtiéndose auténticamente en profeta en su tierra.
De hecho, en su carrera destaca especialmente su encerrona en la ciudad nazarí en la temporada de 2005. A pesar de ser gravemente corneado al entrar a matar al tercero, salió de la enfermería para completar la gesta, con gran pundonor.

Ha sido líder del escalafón hasta en ocho ocasiones. Además, los años que no lo ha sido, ha acabado en segunda posición en muchos de ellos.
Si se miran las estadísticas de cada temporada, no solo se puede ver el increíble número de corridas que ha matado a lo largo de su carrera, sino también la enorme cantidad de orejas, e incluso rabos, cortados.
Ahora bien, ¿cuántos triunfos ha tenido en plazas de importancia?
Y es que El Fandi tiene un toreo totalmente pueblerino, que evidentemente, en las plazas más exigentes no gusta.
Sin embargo, en las plazas de menor categoría, sus tercios de banderillas, hacen las delicias del público. Sus pares son espectaculares, pero a toro pasado casi siempre.

No obstante, hay que reconocer que lo hace con una facilidad asombrosa, debido a sus excelentes condiciones físicas, que quedan patentes, en especial, cuando para a los toros corriendo hacia atrás. A veces, da (o daba) la vuelta al ruedo completa, tocando con los dedos de su mano al toro, como si estos fuesen un mando teledirigido.

A veces pasa desapercibido su toreo de capa, opacado por las banderillas, pero El Fandi maneja el capote con mucha soltura. Se podría decir que es un gran lidiador y un pésimo muletero.
Con la franela, nunca está a la altura de los toros de nota.
Su toreo, perfilero a más no poder, está lleno de ventajismos. No carga la suerte, retrasa la pierna de salida, hace la noria con la derecha y vacía los muletazos hacia fuera en el toreo al natural con la izquierda y en los pases de pecho. Vamos, lo que se llama el «destoreo».

Además, las ganaderías que mata, como buen torero apoderado por la casa Matilla, no se salen del «monoencaste» Domecq.
Eso sí, al menos no está cerrado a cuatro ganaderías dentro de este encaste como las figuras. Principalmente, porque esas ganaderías se las reparten entre las figuras y al Fandi le toca matar las otras que no quieren de Domecq, como Fuente Ymbro. Porque está claro que El Fandi no es figura como para poder elegir en primer lugar. Es un torero popular, eso seguro.

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